Alguna vez las hojas estuvieron firmes en las ramas,
alguna vez de color verde, daban esa forma tan propia
de un árbol lleno de vida y fuerte.
El tiempo pasa lento y naturalmente,
y con él, pasa lo que toda la vida ha pasado.
lo que siempre en la naturaleza ha sido,
lo que en todo árbol de hoja caduca ha ocurrido.
Se van cambiando los colores de las hojas,
y mientras se acerca lentamente el invierno,
al compás de la brisa y el viento,
se van una a una las hojas en esa danza de adiós.
Adiós a merced del viento dicen las hojas...
adiós, cambiando de lugar y de forma.
Ya no visten al árbol, pero le dan abono natural.
No están en la rama, se van del lugar...
Así me siento en este mi otoño...
Se van uno a uno mis compañeros y amigos.
Cada uno de nosotros labrando nuestro destino,
cada uno siguiendo su nuevo camino.
Y cuando miro lo que para todos es una alegría,
ascensos, cambios de residencia,
o entrar a la etapa de descanso por jubilación...
Me miro, me siento, me palpo, me reconozco...
algo más desnuda, algo más sola, algo más silenciosa.
Y mientras celebro su éxitos y los míos...
siento mi tronco algo más descubierto,
con más marcas y huellas del tiempo
y con algo más de frío.
¡Que faltan me hacen mis amigos(as)¡
Momentos especiales con cada uno de ellos,
tiempos y espacios tan únicos....
Pero no olvido¡, tengo raíces profundas,
que van hurgando aún más mi suelo,
pues ya llegará el renuevo.
Me siento como viviendo mi otoño;
me siento feliz por todos;
aunque viajan con el viento,
lejos de mi...
Fueron, son y serán parte de mi.
Mis amigos y amigas, mis hojas...
de mi yo... árbol, de hoja caduca,
en un perenne abrazo,
les dejo algo de mi savia.
Lucia/copyright©
A mis amigos y amigas con cariño y respeto
A mis amigos y amigas con cariño y respeto
Con mi agradecimiento por haber formado
parte de este árbol, que vive su otoño


2 comentarios:
Hola Lucía:
Mucho gusto.
Muy bonito tu post, me gustó el poema, me gusta en particularidad la temática del paso de tiempo a través de nuestra vida.
Te mando un abrazo desde Santa Ana, El Salvador.
Muchas gracias por valorar mis expresiones y sentimientos de apego, trabajando lentamente el desapego. con mucha nostalgia hablo de estas despedidas que siguen abrazándome en mi otoño.
Gracias a ti Ronald
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