Llegó la primavera, con ellas los cantos,
el sol, los brotes y la alegría.
Las flores que se multiplican,
crecen y dan sus mejores colores y olores.
Las plantas que buscan el sol, la luz...
Necesitan dar y dejar su mejor huella
por su paso por la madre tierra.
¡¡que lindas flores¡¡
Exclaman todos(as)...
Mientras la planta luce orgullosa
pero también humildemente,
sus bellas flores...
Sin mediar razón aparente,
la planta siente y se resiente....
cuando de su vientre
de sus ramas, se corta, se tala
lo que es su esencia...
sus flores...
Un gesto casual, un atropello,
vanidad, soberbia humana...
Nadie sabe que guía el instinto
de quien tala una flor...
¿Por qué no dejarlas que sigan su curso de vida?
¿Por qué hacernos dueños de otra vida?
¿por qué si nosotros mismos no somos dueños de la nuestra?
Nadie sabe qué guía ese instinto,
ese proceder, ese accionar...
Tal vez lo explique la psicología,
tal vez la criminología...tal vez...
Pero para la planta que le dió la vida
que luchó por darle el color,
el aroma tan característico de ella,
esa fuerza que la distingue,
ese algo tan especial...
no existe consuelo,
ni respuesta...
para su pregunta...del..¿por qué?.
El mundo seguirá girando y todo caminando,
también la planta seguirá dando su especial vida
a la gran vida de la madre tierra.
Pero sólo el Gran padre,
dará el remedio para cicatrizar la herida
por esa partida de esa parte única de ella.
Sólo el Gran Padre dará consuelo
con su mano cuando la cubre
de su gran amor.
De su paz y sosiego.
De su remanso.
Flores de primavera
vivan en su jardín especial....
Flores de primavera
sigan brotando de forma celestial.
Flores de primavera
las reciba otro manantial.
Para eso son las plantas madres
para dar la vida y amor
como se los pidió el Padre.
Lucia/copyright©
Con el respeto y afecto que le tengo a
Mónica P. quien ha perdido a su hijo.
Mis más sinceras condolencias
en la forma que puedo articular palabras... en el viento...
silenciosamente, respetando su dolor
ante la trágica muerte se su hijo.
Mónica es mi compañera de servicio
ahora en otra región de mi país,
admiradora de mis letras,
con ellas, mi abrazo de consuelo.
Lucía
el sol, los brotes y la alegría.
Las flores que se multiplican,
crecen y dan sus mejores colores y olores.
Las plantas que buscan el sol, la luz...
Necesitan dar y dejar su mejor huella
por su paso por la madre tierra.
¡¡que lindas flores¡¡
Exclaman todos(as)...
Mientras la planta luce orgullosa
pero también humildemente,
sus bellas flores...
Sin mediar razón aparente,
la planta siente y se resiente....
cuando de su vientre
de sus ramas, se corta, se tala
lo que es su esencia...
sus flores...
Un gesto casual, un atropello,
vanidad, soberbia humana...
Nadie sabe que guía el instinto
de quien tala una flor...
¿Por qué no dejarlas que sigan su curso de vida?
¿Por qué hacernos dueños de otra vida?
¿por qué si nosotros mismos no somos dueños de la nuestra?
Nadie sabe qué guía ese instinto,
ese proceder, ese accionar...
Tal vez lo explique la psicología,
tal vez la criminología...tal vez...
Pero para la planta que le dió la vida
que luchó por darle el color,
el aroma tan característico de ella,
esa fuerza que la distingue,
ese algo tan especial...
no existe consuelo,
ni respuesta...
para su pregunta...del..¿por qué?.
El mundo seguirá girando y todo caminando,
también la planta seguirá dando su especial vida
a la gran vida de la madre tierra.
Pero sólo el Gran padre,
dará el remedio para cicatrizar la herida
por esa partida de esa parte única de ella.
Sólo el Gran Padre dará consuelo
con su mano cuando la cubre
de su gran amor.
De su paz y sosiego.
De su remanso.
Flores de primavera
vivan en su jardín especial....
Flores de primavera
sigan brotando de forma celestial.
Flores de primavera
las reciba otro manantial.
Para eso son las plantas madres
para dar la vida y amor
como se los pidió el Padre.
Lucia/copyright©
Con el respeto y afecto que le tengo a
Mónica P. quien ha perdido a su hijo.
Mis más sinceras condolencias
en la forma que puedo articular palabras... en el viento...
silenciosamente, respetando su dolor
ante la trágica muerte se su hijo.
Mónica es mi compañera de servicio
ahora en otra región de mi país,
admiradora de mis letras,
con ellas, mi abrazo de consuelo.
Lucía


fotografía de Rodrigo Quezada Caniulén. U, Concepción, Chile






















